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17 nov. 2013


Otro mes y preparando mi exposición en Cenfoto Santiago de Chile. Mientras les comparto el resultado del  OFF PATAGONIA,  interesante y valiosa experiencia, tanto profesional como personal a la cual fui invitado por un grupo de fotógrafos de la Patagonia a realizar un taller de producción y edición fotográfica en Punta Arenas  Faro San Isidro al extremo sur de la Península de Brunswick, orillas del estrecho de Magallanes entre el 22 y el 28 de Octubre recién pasado, comparto con uds. el foto libro de esta magnífica experiencia en tan extremo lugar.

TEXTO Curatorial de la publicación/

Off Patagonia
Fernando Melo Pardo
En el fondo de toda lejanía se alza tu casa
Hermann Broch

Este foto-libro es producto del taller realizado durante  6 días en Magallanes.  La modalidad de trabajo contempló tres instancias; la primera consideró dos días dedicados a clases formales de contenido y proyecto. La segunda, dos días de producción o trabajo  de unas propuesta fotográfica personal breve, ambas actividades fueron   desarrolladas en Punta Arenas y la tercera instancia en modalidad de claustro o residencia, dedicados a la edición fotográfica en un lugar lo suficientemente retirado y alejado, en este caso en el lodge del  Faro San Isidro en la península de Brunswick.
Un fuera de lugar
El Off sólo es una provocación desde el taller, la única  y pequeña base común,  luego la reacción es totalmente individual y la estrategia es la didáctica y guía. El ¨ fuera ¨ necesario para permitir salir del lugar que pareciera obligar la poderosa presencia de la naturaleza y lo extremo, que se vive y percibe, de inmediato, aún para un forastero como yo, el viento, las nubes estiradas, la luz que cambia y se arrastra, el estrecho que nunca tiene un mismo color, a ratos verdoso, luego de un azul profundo y helado, otras de un gris azulino y crispado, intimidante, ..la cordillera que está al oeste !, rompe con el aprendizaje  escolar internalizado;
...al este la cordillera de los Andes, al oeste el océano Pacífico... . Como salir de aquello, un Off al obturador, disparar para otro lado, un lado propio tal vez, no el que esperan arriba, nada diferente quizás pero fuera del couché y la ventana  web,  de aquella belleza que tal vez ahora sólo debemos observar, retener pero que  esta vez no  fotografiamos.
La edición fue un proceso necesario, sincero, exquisitamente despiadado y una vez reunido todo bajo un cuerpo editorial puedo visibilizar tres ejes de lectura para productos y procesos individuales ;
Espacio-Ciudad-Imagen-Recorrido


Espacio
Alex y Vicente se internan en el paisaje, que reconocen y del cual son parte en cierta forma.
Alex von Bischhoffshausen un gran conocedor de rutas, con sentido de la experiencia de viaje,  busca en la vastedad aquella interrupción que produzca la detención de la mirada amplia, del recorrido visual que obliga la pampa profunda así propone más que el registro instantáneo  del paisaje, sino un punto de entrada a la reflexión sobre la inmensidad, la materia  y aquellas capas que llevan a un límite que no está en la frontera geográfica sino en nosotros.

Vicente González Mimica quizás el mas experimentado en  lenguaje y oficio, se interna  en el mismo territorio, la pampa mas pampa como afirma, un lugar donde busca indicios visuales suficientes para tensionar el  aquí y allá, la Patagonia  como   un estado sin tiempo que asume  ser ajeno versus el intento por habitarla e incluirnos, en esa irrefrenable condición humana de disponer de todo, de  dimensionar y acotar, que nos transforma en entes exógenos.
Sólo estamos  de paso e  interrumpimos  la  dimensión atemporal de aquello que es  espacio y cuerpo sin borde.
Ciudad
Doris  y Fernando   toman como territorio la ciudad de Punta Arenas.
Doris Barría en su Off rompe con la figura esperada respecto a quienes son y han sido. Hay ciudades en Chile que deben su existencia y perfil a los inmigrantes que la fundaron, así por citar dos ejemplos casi obvios; Puerto Varas o Valdivia  son automáticamente asociadas a los alemanes, dudas? ..ninguna, pero a  éstas alturas de la república, deseamos aún aferrarnos a la raíz mas que a los brotes?. Cuánto hay  en este siglo XXI de cómodos clichés  que sustentan este país que busca en la diferencia la identidad?. En Punta Arenas o Sandy Point como fue señalado en las cartas náuticas por los ingleses antes que fuera ciudad, hay una fuerte presencia eslava, que duda cabe, desde mediados del siglo XIX  que han dejado una huella importante en la región, a su gente y costumbres. También reconocemos en la Patagonia la forma, estructura comercial e industrial  inglesa en la estancias, sin embargo no asociaríamos a caribeños u otros rostros y colores con Punta Arenas. Pues es aquí donde se detiene Doris, en una crónica social donde en un día reúne y  retrata  varios nuevos vecinos. Con respeto, alejada de la torpeza anecdótica con que se asocia, comúnmente, a la gente morena y  caribeña, los busca, contacta  y retrata. Ellos, ellas, marcan una nueva diferencia, y un nuevo aporte que destaca  por la sonrisa, por su forma de comunicar. No son una curiosidad, ni el motivo de la broma, son  la diferencia, diversidad, también frágiles por la nostalgia de su propia lejanía pero fortalecidos por el riesgo y la decisión.  Las fotografías de Doris captan instantes, alegres, nostálgicos, de ansiedad y esperanza como en la sonrisa de un cubano que tal vez por primera vez  se abriga tanto mientras descansa un rato de su trabajo en la ventosa avenida Colon.

Fernando Díaz realiza un ensayo de documentación formal, riguroso pero motivado  por una curiosidad, que pasaría si todos se van?. Al evitar la presencia humana se devela mas detalladamente el escenario que dejamos o que construimos. Entonces cómo se ve Punta Arenas si sólo fuese arquitectura, una estancia recién abandonada?. El ejercicio no es nuevo, muchos fotógrafos han abordado el escenario urbano con objetividad fotográfica, y obviamente propuestas  distintas entre sí, desde Sheeler, los Becher hasta nuestro Gronemeyer. Otros las han vaciado por completo como Gregor Graff pero en las fotos de Díaz  hay una diferencia que rompe a su manera la fórmula;  la LUZ, dejar que la tibia luz que atraviesa el viento toque las fachadas, se transforma en aquello que sólo los que allí habitan reconocen y tal vez en éstas fotografías les haga recordar y añorar momentos e instantes tan íntimos como sólo en nuestra soledad sabemos reconocer.

Imagen
Ricardo , Cristian  y Nicolás  van por la imagen que se construye, que debe recrearse, una puesta en escena para rondar lo que esta allí y no se ve en la obviedad.
Ricardo Vladilo quien más que él puede retornar a una estancia, como fotógrafo  no sufre el síndrome de ¨ Humberstone ¨ esa  a veces inocente, práctica de fotografiar la ruina donde de seguro saldrán fotos interesantes, atractivas, de óxidos y mohosidades tan ¨fotogénicas¨ como olvidables. Las estancias abandonadas de la Patagonia también son escenario para disparar eternamente, pero volvamos a Ricardo, él es parte de la estancia, fue criado en ella, aquellos lugares fueron su hogar, entonces el tema es cercano y territorio agenciado. Por lo tanto cada lugar elegido en esta serie es una marca y una ventana para el pasado y el recuerdo, un ejercicio nostálgico, sutil, una recreación mínima, casi  un gesto a una imagen ya perdida,  donde se asume que el tiempo pasado no vuelve y sólo  queda el recuerdo.
Cristian Cvitanic  va en busca de un personaje, concreto tan concreto que éste se pierde como sentido  y se devuelve como una escena. Cristian fue provocado por la imagen, no la buscó, ésta llega a él y luego lo hace parte de un relato inconcluso, casi fotogramas de un film cuyo guión desconocemos. El fotógrafo responde cerrando la escena, transformándose en un otro, un instrumento de la evidencia y  lo inevitable.  La muerte esta ahí, y en la soledad es donde se hace sentir como un helado abrazo.
Nicolás Adio construye la imagen desde la plataforma de las artes visuales que es su campo y lenguaje, la fotografía es recurso y soporte. El tema, el cuerpo como envase que contiene pero no necesariamente es evidencia de identidad.  Sin embargo la imagen no es pintura ni la asistencia a la performance, sino una fotografía, y sólo vemos imagen fija que en su doméstica escenografía, en los tules sencillos, en la iluminación precaria , en lo deficitario.  Propone una intencional deficiencia digital, lo precario hace la fisura necesaria. Si la producción fuese la gran base tal vez se aproximaría Lady Gaga y sus despilfarros y pirotecnia vacías de chica mimada, esto difiere de ello como estrategia y propuesta, aquí hay un misterio que resolver y que se cuela bajo el primer, segundo y tercer intento del decir.

Recorrido
Finalmente Ariel, Daniel  y Leopoldo hacen del recorrido el punto en común que involuntariamente los une.
Ariel Traipe al  buscar una imagen diferente de qué fotografiar en Punta Arenas se hace guiar por  un perro callejero elegido azarosamente.  La idea no es resolver el asunto como un especie de cámara subjetiva, de lo que ve el perro, sino qué escena,  cosa o asunto podría develarse ante el fotógrafo gracias a la ruta y puntos de detención de un perro. Así, el  perro, ya no es  protagonista, sino el paisaje urbano en este caso  y devela un Punta Arenas bastante Off, que rompe la idea que caracteriza a una ciudad sin papeles en el suelo, tanto por el viento como por la limpieza urbana, cualidad que se reconoce desde el resto del país a Punta Arenas. El paisaje verde  se transforma gráficamente, con puntos, notas de colores y predominantes blancas que no son otra cosa que bolsas plásticas, basura, un escenario marginal que hace al fotógrafo reflexionar hacia otros derroteros de corte ambiental y  decepción ante la desidia que parece ya insuperable.

Daniel Sandoval aborda un recorrido difícil, imágenes asociadas al recorrido final de alguien  que decide terminar con su vida.  La fuga y diferencia en esta edición, tan  notoria respecto a las otras fotografías de este fotolibro, se debe a  tensionar al lenguaje fotográfico a  soluciones compositivas, reducir la definición de la imagen intencionalmente, cuando la tendencia es más y mejor resolución, aquí se reduce, al  medio tono, a una trama de puntos  propia del lenguaje gráfico, de   estampa serigráfica, al cliché del fotograbado. Esta vuelta al lenguaje, el off del soporte lo acerca a la  figura del fanzine que parece aportar  con mas  intriga, ruidos secos y a temporales.
Leopoldo Pizarro y su tránsito resuelve su intención fotográfica bajo la figura de una cámara subjetiva, tal vez de sí mismo, no cámara de otros ojos,  una ruta sin trazado sólo ruta. Donde la ciudad es puesta en tensión, de aparato de reconocimiento e interrogatorio que va entregando imágenes simples que se hacen símbolos complejos, huellas que reconocen sin maquillaje lo que está  como construcción o deconstrucción de aquello que llaman Patagonia. 
Fotolibro digital
http://issuu.com/fernandomelo/docs/off_patagonia

Algunas fotos del taller:
Parte 1 del taller, teoría del proyecto. Leopoldo Pizarro exponiendo sobre su propuesta de trabajo.


En primer plano y de izquierda  a derecha: Fernando Diaz, Leopoldo Pizarro, Nicolas Adio, Ariel Traipe, Daniel Sandoval, Alex von Bichhoffhausen,  Cristian Cvitanic. Atras y de pie; Ricardo Vladilo, Fernando Melo, Vicente Gonzalez, José Cortes. Foto: Vicente Gonzalez Mimica
Nicolas Adio y Fernando Diaz cruzando un río en ruta al taller parte 3 al Faro San Isidro, hay dos formas de llegar en zodiac ( que llevo nuestros equipos y a algunos alumnos ) y el resto caminando unas 2 horas por las playas que bordean el Estrecho de Magallanes al frente de Isla Dawson, foto; fmelop.
Faro San Isidro, 22,42 pm del 26 de Octubre, toma de  273 segundos, iluminación por sumatoria de trazos halogenos,foto FmeloP.
Collage del taller, con fotos de Ariel Traipe, Vicente Gonzalez Mimica,Ricardo vladilo y Fernando Melo.
Alex von Bischhoffhausen  al inicio de su ruta para su propuesta, foto: fmelop



Video realizado por Jose Cortes
Coordinador de Fomento de las Artes e Industrias Creativas
   Región de Magallanes y Antártica Chilena


Este fue el afiche original que les envié al grupo del taller, era en cierta forma una estrategia de pequeña provocación, una forma de anticipar que las acciones a desarrollar para esta propuesta como ejercicio partiera por un piso autocrítico. La palabra Patagonieshon, inventada por supuesto, la saqué de unos post  de ellos al buscarles en  Face Book . Una forma de conocerles, entendiendo que la red social es poco confiable pero aproxima a tomar un cierto pulso  de inquietudes o estados. En ese ejercicio  me di cuenta que estaban en cuestionamiento de las practicas fotográficas locales, incluyendo las propias  y los recursos o maneras de visbilizarse como fotografos en la red y/o en el medio.  En ello evidenciaban, en bromas e ironias, que de atnto en tanto translucían una mirada a tanto ¨Photographer ¨ profesional  que se  autocatalogaba como tal en sitios web. Entonces estaba mas o menos claro que  aquellos que ya llevaban un tiempo largo, incluso desempeñandose en forma profesional  daban cuenta que ya no eran los pocos conocidos o reconocidos por sus pares como fotografos profesionales sino que habia una especie de crecimiento exponencial de la denominacion de profesional. El punto, creo que no es o al menos no me interesaba separar auqlloe profesionales de los que no lo son, sino simplemente partir de ese cuestionamiento local de 















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